Que el temor a jugar no te impida ganar.
- ¿Cómo puedo saber que lo estoy haciendo bien? ¿Cómo se que no me estoy equivocando?
+ Eso no lo sabrás, no hasta que lo intentes. Tal vez te equivoques, ¿y qué más da?, si no lo intentas tampoco lo conseguirás, y si no lo haces tú ten por seguro que otro lo hará y quizás ese otro lo consiga, y entonces te arrepentirás toda tu vida de no haberlo intentado, de no haber arriesgado y créeme, esa sensación es mucho peor que la dulce satisfacción de haberte equivocado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario